Mónica y Cesar se pasean entre repollos mega gigantes y albhacas perfumadas. Tambien se los puede descubrir almorzando con perfil bajo en una de las mesas del restaurante de su Campiña. Provocan admiración , respeto e inquietud en los comensales que mientras mastican el lomo y toman el vino… solo piensan en como robarles una foto.
Mónica y Cesar tienen montado su Eurodisney privado: La Campiña es una chacra productivo-placentera donde depositan todas sus energias fuera del periodismo.
Mientras las naranjas siguen en las ramas y los bichitos de todo tipo y color zumban, Mónica sonrie con botas altas a lunares cual moderna emperatriz rural y César reparte apretones de mano, todo un gran y bondadoso señor feudal.
Nota: Gracias Viole por las fotos. Tan ilustrativas.

3 respuestas hasta el momento ↓
marula! // Diciembre 2, 2008 a 6:21 pm |
que ganas de disfrutar una ensalada ¨todo verde¨ en una huerta salvaje…ups! exageré!
love!
shulietta // Diciembre 2, 2008 a 6:25 pm |
como te ves en un shooting verdulero???
marula! // Diciembre 2, 2008 a 11:22 pm |
en caracter de que_?
acordate de mi panico escenico!